¿Cuándo llegó la nube a nuestras vidas?

Como todos sabréis, cuando hablamos de nubes en esta página, nos referimos a los software que ofrecen servicios de almacenamiento y transferencia de datos ejecutados en Internet. Este gran aliado tanto de empresas como de particulares, y es que gracias a ella, hemos normalizado algo extraordinario: poder acceder a nuestros datos desde cualquier dispositivo y en cualquier momento.

¿Cómo funciona la nube?

Su arquitectura está separada en dos partes: el front end, que es la parte que ven los usuarios y que utilizan para acceder a sus datos, y el back end, que son todos los servidores y sistemas que se utilizan para almacenar estos datos, que se guardan en dos o más espacios diferentes, creando copias de seguridad para proteger la información ante cualquier posible incidente.

Pero… ¿Cómo empezó todo?

En los años 60, J.C.R Liclkider y John McCarthy, ya anticiparon el futuro de las redes informáticas.  Liclkider compartió sus ideas sobre la ‘Red Computacional Intergaláctica’, prediciendo la utilización de las redes para el almacenaje de datos sin importar desde dónde se accediera a ellos.

Durante los 80, se empezaron a delegar tareas a redes formadas por varios ordenadores, en vez de hacerlo a uno solo. Descubrieron que si repartían estas tareas entre varias computadoras, se aumentaba la productividad de las mismas al exigirles menos esfuerzo al sistema de cada una. A finales de esta década, las empresas empezaban a requerir el almacenaje de grandes volúmenes de datos y a tener la necesidad de acceder a estos datos desde diferentes puntos, hecho que coincidió con la creación de la World Wide Web.

En 1997, Ramnath Chellapa empleó por primera vez la palabra nube para referirse a, según él, este «nuevo paradigma de la computación».

El mayor de los avances hasta el momento se originó en 1999: se crea Salesforce, la primera empresa dedicada al servicio nube. Salesforce nació como respuesta a las necesidades de las empresas que comentábamos anteriormente, fue pionera en la entrega de aplicaciones corporativas utilizando una interfaz web.

A partir del año 2000, empezaron a subirse a la ola de la nube empresas como Google y AWS, y desde entonces, la nube no ha dejado de coger fuerza.

Y el resto de la historia, si utilizáis servicios como Netflix o Google Drive, ya la sabéis.

¿Os imagináis cómo sería vuestra vida sin la nube? Nosotros definitivamente no.